Hay gente que teme hacerse un blog, una página personal o algo que tenga que ver con ellos mismos. Bien porque los temas de los que puedan acabar hablando no les guste o interese a nadie, o bien porque creen que el blog es una pérdida de tiempo. También puede darse el caso en el que crean que su blog debe ser solo para ellos, haciendo estos la función de diario, y, también, para terminar, está el caso del bloguero que tiene una bitácora, escribe y deja que se llene de visitas sin hacer nada, cosa que pocas veces (casi nunca) funciona.
¿Qué es lo que estoy intentando explicar? En mi opinión, si tienes un blog, o una página personal (de interés general, porque veo muy bien los blogs que hacen función de diario), deberías cuidarlo y estar atento a lo que necesita, como si fuera una persona más. Las razones son bastante obvias. Si escribes, como es mi caso, en un blog que es leído por mucha gente, debe tener una presencia buena, para que los visitantes no sean visitantes de una sola vez, sino que se interesen por él.
Tener un buen aspecto es una de las mejores formas que tenemos los fanáticos de estas cosas de llamar la atención y hacer que esa gente que se encuentra con el sitio web, yendo de página en página, o recomendado por otra gente, vuelva, se interese por él, vuelva a entrar, a comentar, a ser parte de él. Esto es un factor para todos aquellos blogueros que quieran tener un blog divulgativo, por ejemplo, pero, sobre todo, los traductores, ya que es una buena forma de publicitarnos, a nosotros y a nuestro propio trabajo.
Ahora, el publicitarnos es bastante fácil, ya que con las redes sociales puedes hacer que toda la gente que visite tu muro de Facebook, la gente que te sigue en Twitter y demás redes sociales puedan leer tus entradas justo al terminar de subirla. Es un método bastante rápido y útil, por lo que puede hacer que la información que quieres que lea la gente pueda ser compartida en muy poco tiempo, con lo que hace que el índice de visitas (y, por supuesto, el número de gente que lee el contenido que se escribe en el blog) suba.
Con esto quiero decir que tener un sitio propio en internet es algo que nos beneficia en muchos sentidos, sobre todo a los traductores, ya que, como aquel que dice, formamos parte de aquella en la que, si los trabajadores no se mueven, no consiguen nada (o no lo suficiente). Hay que estar actualizados, tener una buena presencia, una buena imagen y tener un sitio al que acudir si, por un casual, se requieren nuestros servicios.
Aún así, tener una página web no solo tiene cosas buenas. Es verdad que, como ya he dicho, es una buena forma de publicitarnos y hacernos conocer, pero ser conocido tiene también sus inconvenientes. Si se quiere un público amplio (y con ello no nos referimos a un gran número de gente que nos lea, sino que varios grupos de gente nos puedan leer), el blog o la página debería tener un bilingüismo (inglés y español, por ejemplo), para que no se tenga que traducir el contenido a tres, cuatro o cinco lenguas y pueda llegar de esta manera a mucha más gente, aunque es verdad que es muy bueno querer agradar o querer llegar a todo el mundo, porque, al final, tendremos que confiar en el refranero popular, que nos dice «quien mucho abarca, poco aprieta».
Una buena forma de que nuestra página sea útil es que podamos ofrecer recursos, aunque estos recursos, si no están implicados de una forma directa en el contenido de nuestro blog, pueden aparecer en pestañas o gadgets anexos a la página, ya que los recursos, como las entradas que ya hemos escrito tienen que ser accesibles para los visitantes. Para que se sientan cómodos y demás.
Si tenemos un blog bilingüe, como Diario de un futuro traductor lo será en breve, nos costará el doble de tiempo, ya que tendremos que pensar una entrada, escribirla y, después, traducirla, lo que nos quitará tiempo. Y ganas, por qué no decirlo. Si no tenemos tiempo, tendremos un blog que no se actualiza con regularidad, lo que da, a veces, una sensación de falso abandono. Tenéis que entendernos. Aunque Diario de un futuro traductor se actualice mucho, cuando no se pueda, no se podrá y ya está... aunque sí que sigue activo.
En resumen, la continuidad, la actualización y la buena imagen son cosas que cuestan, más si tienes un blog bilingüe y no quieres dar mala imagen de un idioma del que se supone que tienes buen nivel si estás escribiendo.
¿Qué opináis? ¿Qué creéis que son los beneficios y los inconvenientes de tener un blog, sitio web, etc.? ¿Estáis de acuerdo conmigo?
¡Un saludo a todos desde Málaga al mundo!
Con esto quiero decir que tener un sitio propio en internet es algo que nos beneficia en muchos sentidos, sobre todo a los traductores, ya que, como aquel que dice, formamos parte de aquella en la que, si los trabajadores no se mueven, no consiguen nada (o no lo suficiente). Hay que estar actualizados, tener una buena presencia, una buena imagen y tener un sitio al que acudir si, por un casual, se requieren nuestros servicios.
Aún así, tener una página web no solo tiene cosas buenas. Es verdad que, como ya he dicho, es una buena forma de publicitarnos y hacernos conocer, pero ser conocido tiene también sus inconvenientes. Si se quiere un público amplio (y con ello no nos referimos a un gran número de gente que nos lea, sino que varios grupos de gente nos puedan leer), el blog o la página debería tener un bilingüismo (inglés y español, por ejemplo), para que no se tenga que traducir el contenido a tres, cuatro o cinco lenguas y pueda llegar de esta manera a mucha más gente, aunque es verdad que es muy bueno querer agradar o querer llegar a todo el mundo, porque, al final, tendremos que confiar en el refranero popular, que nos dice «quien mucho abarca, poco aprieta».
Una buena forma de que nuestra página sea útil es que podamos ofrecer recursos, aunque estos recursos, si no están implicados de una forma directa en el contenido de nuestro blog, pueden aparecer en pestañas o gadgets anexos a la página, ya que los recursos, como las entradas que ya hemos escrito tienen que ser accesibles para los visitantes. Para que se sientan cómodos y demás.
Si tenemos un blog bilingüe, como Diario de un futuro traductor lo será en breve, nos costará el doble de tiempo, ya que tendremos que pensar una entrada, escribirla y, después, traducirla, lo que nos quitará tiempo. Y ganas, por qué no decirlo. Si no tenemos tiempo, tendremos un blog que no se actualiza con regularidad, lo que da, a veces, una sensación de falso abandono. Tenéis que entendernos. Aunque Diario de un futuro traductor se actualice mucho, cuando no se pueda, no se podrá y ya está... aunque sí que sigue activo.
En resumen, la continuidad, la actualización y la buena imagen son cosas que cuestan, más si tienes un blog bilingüe y no quieres dar mala imagen de un idioma del que se supone que tienes buen nivel si estás escribiendo.
¿Qué opináis? ¿Qué creéis que son los beneficios y los inconvenientes de tener un blog, sitio web, etc.? ¿Estáis de acuerdo conmigo?
¡Un saludo a todos desde Málaga al mundo!

¡Hola!
ResponderEliminarBuena entrada. Pues yo estoy de acuerdo contigo: tener presencia en la red significa que tenemos que dedicar tiempo a mantener nuestros perfiles actualizados (o nuestros blogs) de una forma más o menos continuada para evitar que los "seguidores" pierdan el interés en nosotros, y eso en época de mucho trabajo se puede convertir en un problema. Yo por ejemplo lo estoy estas semanas: hemos empezado con un proyecto gordo y encima de los pesados, y me agota tanto que cuando acabo, llego a mi casa y lo que menos me apetece es enchufar el ordenador para ponerme con las redes sociales o con el blog, porque estoy saturada de estar delante de la pantalla y hasta me duelen las muñecas y los dedos de tanto teclear xD.
A lo que sí que me niego es a tener el blog en dos idiomas: bastante tengo con mantenerlo actualizado en uno como para encima andar traduciendo mis entradas eternas, sobre todo cuando me pongo a explicar cosas del árabe (muerte asegurada :___D).
Una de las ventajas que más me gustan de tener presencia en la red es la cantidad de gente que se conoce. Desde luego, de no ser por ello no estaría escribiéndote esta respuesta, por ejemplo :D.
Pues así grosso modo, eso es lo que pienso del tema. ¡A ver qué opinan los demás! :P
Yo siempre fui de las que pecan de exceso de celo en lo que a la privacidad se refiere, pero es absolutamente cierto que en este campo, si no tienes visibilidad, no haces mucho que digamos.
ResponderEliminarEso sí, lo del blog bilingüe me parece encomiable y ambicioso, aunque también un riesgo, porque te ves obligado a bordarlo... dos veces.
¡Saludos!